La tiranía de la adolescencia
Miedo, es el miedo el sentimiento que más aflora a la mente de Santi.
Este hombre bueno, que siempre quiso lo mejor para sus hijos, hizo todo lo posible para que estos no reviviesen en sus “carnes” las vivencias que él mantuvo con su padre: hombre estricto, severo, controlador…
Para no repetir los mismos roles, a sus hijos no les faltarían nunca de nada, aunque para ello, tanto él como su esposa Isabel trabajarían desde el amanecer hasta bien entrada la noche. Ambos se conformarían con darles las buenas noches todos los días y pasar unas horas con ellos los fines de semana.
Esta falta de tiempo nunca se traducirá en dejadez, pues no les faltarán ningún bien material, y siempre estarán protegidos: mis niños, los más guapos, los más inteligentes… el mundo se debe parar a sus pies.
Pero Pepito, el segundo hijo de Santi e Isabel ya ha cumplido 15 años. El hijo idolatrado, guapo e inteligente se ha convertido en un tirano. En realidad siempre lo fue, pues pronto captó que la ausencia de cariño de unos padres que nunca estaban en casa, era fácilmente sustituido por sus numerosos caprichos.
Pepito jamás tuvo límites, convirtiéndose sus deseos en órdenes, ante la necesidad de compensar a este chico por la ausencia continua de sus padres. Pero a esta edad las necesidades crecen, aumentando no sólo en cuantía, sino en riesgos: drogas, peleas…
Si, Santi tiene miedo, mientras Isabel está aterrada, por los cambios que creen ver en Pepito. Y se preguntan, ¿qué hemos hecho mal con este hijo, si lo hemos criado como a María (la hija mayor, de 22 años)? Ella está terminando su carrera, cuarto de periodismo.
Pero la tiranía de Pepito no es nueva, ha ido creciendo desde sus primeros años en los que todos se reían de gusto, provocando sus reacciones como algo gracioso: sus cabrones, hijoputas… que ya salían de su pequeña boca cuando aún le costaba trabajo hablar. Aumentada cuando Santi e Isabel lo defendían siempre, aunque fuese otro el que saliese más mal parado. Y sobre todo cuando defendían sus malas acciones ante el intento de educar a Pepito por parte de sus profesores.
En cuanto a María, en los primeros años de su desarrollo siempre estuvo con su madre, que aún no había decidido trabajar fuera de casa. Además, siempre fue una niña con mucho interés ante el mundo que le rodea: preguntándose del por qué de las cosas, cuidando a sus numerosos animales y plantas, respetando a los que le rodean… y criticando la tiranía de su hermano, que sus padres no veían hasta que ha sido demasiado tarde.

2estrellas dijo
hola, he mirado un pocaito tu blog, y creo que los temas estan muy bien. Me parece que no hay mucha gente aqui que escribe sobre el medio ambiente, la naturalesa...
9 Octubre 2006 | 11:48 AM